Vull fer-me autònom
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En qué consiste ser autónomo

Definición y características

El empresario o la empresaria individual, popularmente conocido como trabajador autónomo, es la persona física que realiza en nombre propio una actividad económica con finalidad de lucro y de forma habitual.

La actividad empresarial adoptará el nombre de la persona física titular del negocio, aunque es posible actuar con un nombre comercial.

Según el Código Civil, se considera empresario o empresaria individual (autónomo/autónoma) el/la que reúne las siguientes condiciones:

  1. Capacidad legal: es necesario ser mayor de edad (o menor emancipado) y contar con la libre disposición de sus bienes.
  2. Habitualidad: los actos empresariales aislados no implican la condición de empresario o empresaria individual.
  3. Actuar en nombre propio, asumiendo los derechos y las obligaciones que se derivan de la actividad empresarial.

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Rasgos diferenciales

  1. Es la forma más sencilla y económica de llevar a cabo una actividad empresarial, ya que no requiere un proceso previo de constitución y, por lo tanto, no genera gastos notariales ni de constitución. Además, tampoco requiere un capital mínimo de constitución.
  2. La responsabilidad se extiende a todo su patrimonio personal y es ilimitada. En caso de matrimonio, los bienes del cónyuge pueden quedar afectados si el empresario o la empresaria está casado/casada en régimen de gananciales. En Cataluña el régimen económico del matrimonio es el de separación de bienes, por lo tanto, las deudas del cónyuge empresario/empresaria no afectarán a los bienes del otro.
  3. Si el volumen del beneficio es importante, puede estar sometido a tipos impositivos elevados. Las sociedades tributan a un tipo fijo sobre los beneficios mientras que los autónomos tributan por el IRPF, que aplica un tipo progresivo.

Normativa

La Ley 31/2015, de 9 de septiembre, modifica y actualiza toda la normativa en materia de autoempleo y adopta medidas para promover el trabajo autónomo. Entre las medidas de la nueva ley cabe destacar el establecimiento de una tarifa plana de 50 euros para los autónomos durante los primeros seis meses. Otra de las novedades es que se amplía, con independencia de la edad del solicitante, la posibilidad de que los parados capitalicen hasta el 100% de la prestación por desempleo en la inversión necesaria para el inicio de una actividad autónoma. Asimismo, todos los autónomos podrán compatibilizar durante un máximo de nueve meses la prestación de desempleo con el alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos, independientemente de la edad.

Dicha nueva ley implica la reforma y actualización de distintas disposiciones legales que regulan este ámbito, como son la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo, y la Ley General de la Seguridad Social, en lo que se refiere a la prestación por desempleo.

La Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del Trabajo Autónomo, regula los derechos y las garantías de este colectivo, como la obligatoriedad de suscribir la cobertura de incapacidad temporal de contingencias comunes y el reconocimiento de la figura del trabajador autónomo económicamente dependiente.

La Ley 14/2013, de 27 de septiembre, de Apoyo a los Emprendedores y su Internacionalización, configura un nuevo marco para la promoción de la cultura del emprendimiento. Una de las principales novedades es que, a partir del 1 de enero de 2014, los autónomos no deben pagar el IVA de las facturas hasta que las cobren.

Además de esta legislación, existe una gran normativa no específica con previsiones aplicables al trabajo autónomo.

Fecha de actualización:  24.11.2015